Inmolux Smart lleva la exigencia con la que seleccionamos cada residencia a los sistemas que la protegen y la operan: automatización, inteligencia artificial y ciberseguridad, integradas por el mismo estudio — desde una suscripción hasta una instalación completamente a la medida.
Iluminación, clima, accesos y persianas que responden a cómo se vive la casa, no al revés. Integramos el equipo que ya tiene o diseñamos el ecosistema completo desde cero.
Reconocimiento de visitantes, análisis de cámaras en tiempo real y asistentes de voz privados — con procesamiento capaz de vivir dentro de su propia red, no solo en la nube de un tercero.
La misma disciplina con la que protegemos la infraestructura de Inmolux, aplicada a su red doméstica: detección de intrusos, cero puertos abiertos al público y acceso remoto cifrado.
Smart Estate no es una promesa de marketing: es la misma disciplina de infraestructura con la que operamos nuestros propios sistemas — un servidor por propiedad, sin puertos públicos expuestos a Internet, con su propio monitoreo de seguridad y capacidad de inteligencia artificial corriendo dentro de casa, no en la nube de un tercero.
Suscripción mensual
Software de control y monitoreo para el equipo inteligente que ya tiene en casa. Sin instalación de hardware — unificamos su ecosistema existente bajo una sola aplicación, con automatizaciones e IA de reconocimiento incluidas.
Instalación + suscripción
Diseño e instalación física del ecosistema — sensores, cámaras, cerraduras y control de clima — integrado con nuestra plataforma en la nube. El punto medio para quien quiere hardware profesional sin renunciar a la simplicidad de un servicio administrado.
Proyecto a medida
Para residencias donde la privacidad no es negociable. Un servidor dedicado, instalado en su propiedad, con la misma arquitectura de aislamiento y hardening que usamos para proteger la infraestructura de Inmolux.
Un proceso pensado como el de cualquier propiedad Inmolux: sin sorpresas, con fechas claras y un solo equipo del diagnóstico a la entrega.
Visitamos la propiedad, evaluamos la red existente y definimos qué nivel de servicio tiene sentido.
Planeamos automatizaciones, cobertura de sensores y, si aplica, la arquitectura del servidor dedicado.
Cableado, hardware y configuración en sitio, sin interrumpir la operación diaria de la casa.
Monitoreo continuo y actualizaciones — el mismo estándar con el que operamos nuestra propia infraestructura.